martes, 22 de abril de 2008

LAS ELECCIONES INTERNAS EN EL PARTIDO NACIONAL

La última encuesta de Interconsult, presentada en el día de ayer en el periódico "Últimas Noticias", señala que en la interna nacionalista Jorge Larrañaga tiene un 48% de adhesiones, manteniendo sus niveles históricos, Luis Lacalle es apoyado por un 29%, y Carmelo Vidalín convoca sólo al 11% de los adherentes al Partido Nacional, empatando con los indecisos.
Al respecto, cabe analizar lo siguiente:

Jorge Larrañaga mantiene la mayoría partidaria, en un escenario mediático claramente favorable a Lacalle. Sus valores nunca han bajado del 42%, y casi la mitad de los votantes del Partido Nacional lo respaldan, a pesar de que aún no ha comenzado su campaña electoral -anunciada para setiembre- y su adversario en la interna ha copado los medios con el anuncio de su candidatura.

Luis Lacalle ha subido al 29%, porcentaje similara su techo en las encuestas anteriores. En medio de su proclamación como candidato, y de una buscada confrontación polarizante con el Frente Amplio, el crecimiento de Lacalle se ha dado más en detrimento de las posibilidades de Carmelo Vidalín, y no ha puesto en riesgo por ahora el favoritismo de Jorge Larrañaga como candidato único del Partido Nacional.

Carmelo Vidalín parece haber llegado al máximo de su convocatoria, para luego comenzar una casi segura caída. A pesar de sus intentos por desmarcarse, su identificación con el Herrerismo lo posiciona como rival de Lacalle y no de Larrañaga. En este escenario, con un Herrerismo históricamente alineado con Lacalle, y con una polarización proyectada entre Larrañaga y éste último, queda poco espacio para crecer en la opinión partidaria, siendo el descenso a apoyos de un dígito el escenario más probable.

La encuesta también le preguntó a los ciudadanos quién creía que tenía mejores posibilidades de disputarle la Presidencia de la República al candidato del Frente Amplio. En ese escenario, Larrañaga trepa al 59% y Lacalle Mantiene su 29%, repitiéndose la proporción de 2 a 1 registrada en la elección de 2004. A su vez, un 57% de los encuestados entiende que Lacalle no debió presentar su candidatura, dejando su lugar a generaciones más jóvenes.

Las conclusiones finales no señalan un cambio significativo. La supremacía de Larrañaga no parece estar en riesgo. Lacalle consolida su histórico tercio obtenido en las internas pasadas, y Vidalín parece haber apresurado una candidatura que hoy no logra generar un espacio de interés. El crecimiento de Lacalle en un escenario mediático que lo tiene casi como único protagonista no parece suficiente para detener el impulso que en setiembre, según lo anunciado, le imprimirá a su propia candidatura el hoy Presidente del Directorio del Partido Nacional, el Senador Jorge Larrañaga.

Más allá de simpatías, la consolidación de una renovación partidaria que comenzó en las pasadas elecciones con el ascenso de Larrañaga sólo puede ser positiva para el Partido Nacional, y necesaria para las nuevas generaciones.

Y, dada la gestión del actual gobierno, esperanzadora para la mayoría de los uruguayos.

viernes, 11 de abril de 2008

LA TOLERANCIA COMO PILAR DE LA DEMOCRACIA

Cuando en los '80 vimos la película "The Wall", en plena dictadura, los jóvenes que integrábamos aquella generación supimos ver en el contenido de la misma una denuncia hacia los regímenes totalitarios de derecha como el que vivíamos. Consustanciados con su música, interpretada por una leyenda del rock como el grupo "Pink Floyd", sentíamos la necesidad de rebelarnos contra ese pensamiento fascista, hegemónico y totalitario que la película ridiculizaba y denunciaba.
El tiempo pasó, y las dictaduras en América Latina fueron cayendo casi todas. Cuba se mantiene aún como un viejo dinosaurio que nos recuerda, de tanto en tanto, que los gobiernos totalitarios son eso, totalitarios, enemigos de los derechos civiles y de las libertades. No importa su signo, si son de derecha o de izquierda. Importa que no respetan los derechos humanos esenciales, y que todo aquel que piensa diferente al régimen es un enemigo que debe ser denunciado, reprimido y castigado.
Durante los últimos veinte años vivimos y respiramos democracia. Nos tocó perder y ganar, pero siempre sentimos que lo fundamental, que son la libertad de expresión para el que piensa diferente y el respeto por las minorías, se mantenía vigente. En este contexto, el Frente Amplio llegó al gobierno, en base a reglas de juego democráticas y tolerantes.
Una sumatoria de hechos y pensamientos, vinculados a los dirigentes del Frente Amplio, nos hicieron retrotraernos a los '80, y rescatar el mensaje y la denuncia de la película "The Wall".
Dejando de lado sus ya ajados disfraces democráticos, el gobierno comenzó a mostrar su vieja cara oculta, al desautorizar e intentar reprimir toda postura de la sociedad que contradijera su pensamiento iluminado.
Se condena a la prensa, pilar de una democracia, por publicar las noticias que mostraban los errores del gobierno.
Se condena a la oposición por ser justamente eso, oposición, olvidándose rápidamente el trabajo socavador realizado por el Frente Amplio durante veinte años en que no fue gobierno.
Y ahora se condena, se ensucia, se insulta y se ataca a la justicia, porque no responde a sus intereses. Al desubicadísimo comentario del Partido Socialista, destruyendo en un sólo acto la actuación de toda una vida de la ex Ministra Sara Bossio, se le suma las declaraciones de los líderes del ahora no tan tolerante y no tan aggiornado MPP. Entre anuncios de juicio político a los miembros de la Suprema Corte y desprecio a los mismos ministros y a los jubilados reclamantes -"viejos platudos"-, aparece la frutilla en la torta: las amenazas del diputado Esteban Pérez a la Justicia porque no le gustó el fallo de inconstitucionalidad del IRPF. Estas amenazas se encuadran dentro de la más pura lógica fascista, que nos vuelve a traer a la mente aquellas imágenes de "The Wall".
De nada sirvieron las aclaraciones posteriores, la realidad es que una parte importante del Frente Amplio aún no se ha desprendido de sus ideas totalitarias, aquellas que les hizo renegar de las libertades "burguesas", como las llamaban. El Frente aún no ha logrado comprender que no hay diferentes tipos de libertades, sino que hay una sola: aquella que respeta la opinión de otros, la que permite la diversidad de ideas, la que nos muestra que la verdad no es patrimonio de nadie.
A los lectores de esta entrada, les recomiendo ver tres películas: la ya nombrada anteriormente "The Wall", "Brazil" y "1984", esta última basada en el libro homónimo de Orwell, de donde surgió el concepto de "Gran Hermano". Las tres nos muestran la forma de pensar de los gobiernos autoritarios. En las tres podremos reconocer, lamentablemente, acciones e intenciones de este gobierno del Frente Amplio, que confunde estado con partido, y que divide a la sociedad entre amigos y enemigos.
Los amigos, obviamente, son los que los adulan y los apoyan.
Los enemigos, todos los demás.

sábado, 29 de marzo de 2008

CADA VEZ MÁS CERCA

La última encuesta de Factum, correspondiente al mes de marzo de este año, muestra al Frente Amplio con un 42% de apoyo, al Partido Nacional con un 35%, al Partido Colorado con un 8%, y al Partido Independiente con el 1%. Al respecto, conviene hacer los siguientes análisis:
a) El Frente Amplio continúa con una tendencia descendiente ininterrumpida, que lo llevó paulatinamente de un 57% a la cifra actual.
b) El Partido Nacional continúa con una tendencia ascendente, que lo llevó de un 29% al actual 35%.
c) El Partido Colorado continúa descendiendo peligrosamente, situándose en un casi testimonial 8%.
d) El Partido Independiente no logra salir del 1% de apoyo, y no logra convertirse en una opción de izquierda alternativa.
De continuar las tendencias señaladas, las elecciones del próximo año posicionarán en similares porcentajes, en torno al 40%, al Partido Nacional y al Frente Amplio. Si consideramos que al Frente Amplio le será muy difícil captar nuevos votantes en el ballotage, tendremos un muy probable triunfo del Partido Nacional. Los números de la interna según las encuestas (no de Factum, que no ha publicado a la fecha los resultados de las respectivas internas) proyectan dentro del Partido Nacional un 51% de apoyo a Jorge Larrañaga contra un 27% de apoyo a Luis Lacalle, y un 9% a Carmelo Vidalín, con lo cual Jorge Larrañaga sería el próximo presidente de los uruguayos.
Analizar la baja en la popularidad del partido de gobierno es muy fácil. El Frente Amplio comenzó su gestión utilizando sus mayorías para aplastar la voz de la oposición, cercenando con esto la opinión de medio país. Al limitar con esto su crecimiento, sólo se puede ir hacia abajo. Las peleas internas, los casos de corrupción, la soberbia del presidente y su séquito, el notorio clientelismo frenteamplista, y las impopulares medidas económicas, se han encargado de acelerar la caída.
El estancamiento del Partido Colorado se produce por causas obvias. La responsabilidad por la crisis del 2002, el agotamiento de un modelo político -que erróneamente el Frente intentó reproducir-, y la falta de renovación partidaria, atentan contra su recuperación.
El Partido Nacional se mantiene como el partido desafiante, y aumenta su apoyo encuesta tras encuesta. Presenta una interna atractiva, pero no está en peligro el triunfo de Jorge Larrañaga, el candidato renovador.
Ha recuperado su imagen principista, al negarse a aceptar cargos de un gobierno prepotente y sin rumbo. Los casos de corrupción que rodean al Frente Amplio y la falta de reflejos para eliminarlos contrastan con la rápida limpieza interna que realizó el Partido Nacional sobre este tema.
Y, fundamentalmente, la población siente que desde el Partido Nacional ha surgido la madurez necesaria para gobernar. Madurez que se transmite en su acción opositora, mucho más medida que la que el actual partido de gobierno realizaba cuando fue -porque no se puede decir que supo ser- oposición. Madurez para canalizar en forma civilizada sus diferencias de opinión internas. Madurez para hacerle sentir a cada uno de los uruguayos, que independientemente de cual sea el partido al que pertenecen -blancos, por supuesto, pero tambien colorados, frenteamplistas, independientes, y no partidizados-, cobijarse con su voto bajo las viejas banderas del Partido Nacional es tomar partido por una visión de país que no admite excluidos, que no hace diferencias entre "los nuestros" y "los otros", y que no ve en todos los que piensan diferente a un enemigo a silenciar.
Es hora de prepararnos -en realidad ya lo estábamos- para gobernar. Y que la ¿acción? torpe y ciega de este gobierno que, desesperadamente, intenta iniciar la campaña electoral un año y medio antes de las elecciones, olvidándose de cumplir con su obligación de gobernar para todos, sirva de ejemplo sobre lo que no debemos hacer cuando el 1º de marzo del 2010 caiga sobre nosotros la responsabilidad de ser gobierno.
Para construir, de una vez por todas y entre todos, un Uruguay para todos.



viernes, 14 de marzo de 2008

WILSON, EL MÁS GRANDE


Mañana es 15 de marzo.
Mañana se cumplen veinte años de la desaparición física del más grande de los nuestros, de Wilson Ferreira Aldunate.
Cuando tomé la decisión -por Wilson- de ingresar al Partido Nacional, con 17 años, yo miraba con incomprensión a los "viejos" que integraban el Herrerismo (en aquél momento dividido y con otros nombres), que en forma nostálgica recordaban a Herrera, anclados en un pasado partidario que ya no existía e impedidos de disfrutar ese presente de "viento nuevo soplando en viejas banderas" que Wilson construía, para regocijo de los jóvenes que nos sumábamos de a miles al Partido Nacional.
Hoy me enfrento al desafío de recordar a Wilson, de presentárselo a las nuevas generaciones, sin caer en el agridulce y destructivo sentimiento de vivir en el recuerdo de lo que ya no volverá a ser.
¿A quién estamos recordando?
Electo Diputado en 1958, Senador en 1962, ministro de Ganadería del gobierno blanco de esa época -reconocido como el mejor de todos hasta por el saliente ministro Mujica-, impulsor de la CIDE, órgano de análisis y desarrollo económico, que realizó un contundente diagnóstico de la situación del país y de las medidas a llevar adelante para superar la crisis que entonces ya se vivía. En 1966 es reelecto Senador, y recordado por sus interpelaciones a los ministros del gobierno de Jorge Pacheco Areco, que provocaron las renuncias de los mismos.
En 1971, en fórmula con el Prof. Carlos Julio Pereyra, gana las eleciones nacionales, pero en un ya reconocido fraude electoral, se proclama ganador al candidato del Partido Colorado Juan María Bordaberry por 12.000 votos.
Bordaberry es quien, posteriormente, en 1973, encabeza un golpe de Estado con las Fuerzas Armadas. Wilson pasa a ser el más combativo enemigo de la Dictadura, al punto que en el año 1976 la misma realiza un operativo en Buenos Aires en el cual matan a Zelmar Michelini (Frente Amplio) y a Héctor "Toba" Gutiérrez Ruiz (Partido Nacional), logrando Wilson escapar cuando se dirigían a matarlo a él.
Las denuncias llevadas adelante por Wilson contra la dictadura en los ámbitos internacionales provocan el retiro del apoyo económico y militar internacional al gobierno de facto. Esto desencadena un proceso de caída del gobierno militar, que se acelera en 1980 luego de fracasar en imponer una reforma constitucional que intentaba perpetrarlos en el poder. En 1982 se realizan elecciones internas en los Partidos políticos (sin el Frente Amplio), y las listas afines a Wilson obtienen una victoria aplastante dentro del Partido Nacional. La llegada de Wilson a la Presidencia parecía inevitable.
Sin embargo, la dictadura mantiene la proscripción sobre Wilson, y le impide ser candidato.
El 16 de junio de 1984 regresa al país y es detenido y encarcelado, siendo liberado pocos días después de las elecciones, ganadas por el candidato colorado Julio María Sanguinetti, quien había acordado con los militares en el Club Naval, conjuntamente con la dirigencia del Frente Amplio, la prisión de Wilson y la ausencia de castigo para los responsables de la dictadura. Resultó obvio que era condición indispensable para que esto sucediera que ganara el Partido Colorado, y que para ello era necesario silenciar a Wilson.
Apenas liberado, realiza un discurso memorable en la explanada de la Intendencia de Montevideo, convocando a la reconciliación entre los uruguayos, necesaria para dejar atrás la posibilidad de un retorno militar, y anuncia, sin revanchismos, su compromiso de darle gobernabilidad al gobierno que pactó su prisión.
El 15 de marzo de 1988 Wilson, víctima de cáncer, fallece. Sus restos fueron velados en la casa que tanto defendió -el Palacio Legislativo-, y miles de personas acompañaron a los mismos desde el Palacio al Cementerio del Buceo. Abría el cortejo fúnebre una delegación de la Juventud de Por La Patria (su movimiento político), encabezado por un joven que portaba la bandera nacional, y, detrás de él, varios jóvenes portando la bandera del Partido Nacional. El joven que en aquel entonces encabezó el cortejo con el pabellón nacional desde el Palacio Legislativo hasta el Cementerio del Buceo, el último en acompañar a Wilson con su bandera, es hoy el autor de estas letras. Ya no joven, pero tan blanco y tan wilsonista como en aquellos días. Este es el recuerdo más hermoso, pero también el más ingrato, que cargo desde hace veinte años.
Pero no es con nostalgia y dolor que debemos recordar a Wilson, sino con alegría.
Con el compromiso de seguir trabajando para que su pensamiento, tan vigente aún, continúe iluminando el camino. Y personalmente convencido que si bien Wilson trasciende a los grupos políticos y es una figura nacional, hay un sector del Partido Nacional que representa más cabalmente sus ideas y su fuerza, y este sector es Alianza Nacional.
Y el 1º de marzo de 2010, cuando el wilsonismo llegue al gobierno, y Jorge Larrañaga se convierta en el Presidente de todos los uruguayos, caminaré, como hace veinte años, el camino desde el Palacio Legislativo hasta la tumba de Wilson, depositaré una flor blanca, y le diré, con la esperanza que desde donde esté pueda escucharme:
-¡Jefe, tarea cumplida!

miércoles, 5 de marzo de 2008

PERDOMO PRESIDENTE

La noticia es digna de destaque. El pasado 1º de marzo la Cámara de Representantes designó a nuestro compañero Alberto Perdomo como Presidente de la misma hasta el 28 de febrero de 2009. No recuerdo si en algún momento el Dr. Walter Santoro fue presidente de la Cámara. En caso contrario, Alberto es el primer canario, por lo menos desde la última restauración democrática, en ocupar dicho cargo.
No vamos a hacer desde este espacio una apología a la figura política de Alberto Perdomo, primero porque no lo necesita, y segundo, porque viniendo de un integrante de su propio grupo político puede tomarse como una adulación.
Sí estamos seguros de que su gestión, con la cual vamos a colaborar, va a ser sin dudas exitosa. Y que además de aportarle un nuevo impulso al Parlamento, también servirá para consolidar la necesaria renovación partidaria que se inició en la pasada elección nacional, más allá de los legítimos pero innecesarios intentos de algún compañero del Partido por dar marcha atrás en este proceso, para así recuperar el control del mismo. No debemos, como generación, recuperar el pasado, sino construir el futuro. No es menor lo que está en juego.
Por lo tanto Alberto, compañero, felicitaciones y éxito.

EN LAS CUCHILLAS (DEL CIRUJANO)

Tanto criticar a María Julia, que al fin se tomó la revancha. El pasad0 28 de febrero me tocó pasar por el quirófano. No fue para arreglarme la cara (¿se acuerdan de la famosa avispa de Menem?), ni fue para injertarme pelo en la parte anterior y media de mi cabeza (sigo siendo de frente amplia, que no es lo mismo -por suerte- que pertenecer al Frente Amplio). El motivo de mi pasaje por el bisturí se debió a una pequeña hernia umbilical (los años no vienen solos) que se entendió pertinente atender ahora y no esperar a que se complique. Para los que me vieron, esto justifica mi andar lento e inclinado de estos últimos días.
Mi reconocimiento al Dr. Cluzet y al resto del equipo que colaboró en mi reparación, así como al grupo de enfermeros y enfermeras que me soportó en el 2º piso de CAAMEPA. Y una constatación: más de uno de ellos me saludó por haber sido profesor de sus hermanos/as o hijos/as. Pero también más de uno se encuentra entre quienes votaron nuestra lista en las pasadas elecciones, y seguramente en las siguientes. Que siguiendo en la docencia y en la política será la mejor manera de retribuir la atención recibida.
Allí estaremos, como siempre.

miércoles, 30 de enero de 2008

¡DE VUELTA!

Los accidentes informáticos de diciembre, las fiestas tradicionales, y la licencia de enero han demorado la renovación de este blog. Luego de reparar en parte lo dañado en diciembre -se insistirá con el reproductor de audio-, y de haber cargado las baterías, volvemos al análisis de las diferentes situaciones políticas que nos toca vivir.
El verano es época de descanso y diversión. Uno aprovecha para ir a la playa, o ponerse al día con la lectura y/o la televisión.
Esta temporada pudimos ver algunos capítulos nuevos -aunque el argumento sigue siendo el mismo y ya cansa- del culebrón "Reelección Presidencial", con la participación de María Julia, en el papel de la estirada y pacata estanciera de los zapatos rojos, Marina, en un pésimo intento de copiar a Evita, y Don Victor, hábil contratista que amasó una fortuna de la nada gracias al apoyo del dueño del pueblo. Hay un papel secundario que desarrolla don José, folclórico personaje que hace las veces de vocero, y es fácil reconocerlo por su exagerada paranoia, en la cual cree ver enemigos en todas partes pertenecientes a una extraña secta que él insiste en llamar "la Derecha".
Si con este tema no alcanzara para tener de qué hablar durante el verano, continúan también las comedias "Casino Royalties" y "Gran Hermano Nin".
La primera se desarrolla en Las Vegas, y cuenta como un reconocido casino empieza a dar pérdidas millonarias como consecuencia del control que la mafia ejerce sobre él.
La segunda, reproduce un argumento muy original. Un grupo de ciudadanos elegidos se encierran en la casa de Gobierno, y sin saber que son vigilados, muestran qué tan bajo pueden caer por tratar de controlar el poder y ser nominados para una segunda instancia. Espectacular el capítulo donde Gonzalo comercializa influencias buscando sacar un rédito personal y hacer caer a sus interlocutores en la trampa.
Aunque, después de todo, me quedo con la playa. Como siempre, en la televisión hace tres años que vemos siempre lo mismo, con estos culebrones que parecen no terminar jamás.
Aunque es probable su retiro a fines del 2009 por bajo rating.