sábado, 8 de diciembre de 2007

PÁGINA EN REPARACIÓN

Intentando mejorar -agregando el reproductor de audio-, la empeoramos. Por unos días no habrá entradas (aunque temas sobran), verán mi imagen cercenada por la censura del gobierno, y el reproductor está, pero es como si no estuviese. Espero reparar todo antes de las fiestas, para dejar una entrada final por este año, y un saludo acorde al clima de esperanza que suele haber por estas fechas.
En breve, además del reproductor de marras, a través del cual podrán escuchar alguna de mis intervenciones en Cámara, incorporaremos una página de y para los jóvenes que nos acompañan, que, por suerte, son muchos. Sin censura, como corresponde. Alcanza con la confianza que mutuamente nos tenemos.
A todos los que entran a leer mis opiniones, a dejar un comentario, o a chatear, mil disculpas.
Y muchas gracias por estar, por siempre estar.

lunes, 19 de noviembre de 2007

LOS CORTES DE PUENTES DE ESTE GOBIERNO


La imagen, obviamente, no corresponde con la realidad, pero ilustra claramente la situación virtual que se vive en la frontera con Argentina.

La función de un puente es unir aquello que estaba separado. El río Uruguay nos separaba físicamente de Argentina, hasta que la construcción de los puentes de Fray Bentos - Puerto Unzué (Gualeguaychú) y Paysandú - Colón, más el paso sobre la represa de Salto Grande que une a Salto con Concordia terminaron con esa separación física, aumentando el flujo de ciudadanos entre ambos países. Es más, no hace mucho se discutió la necesidad de construir el puente Colonia - Buenos Aires, lo que daría una continuidad casi real entre ambos territorios.

Más allá de la mala fe de los diferentes actores argentinos, que disfrazan como una cuestión ecológica un conflicto de intereses geopolíticos y colonialistas, es justo reconocer que desde este lado del río no se pudieron hacer las cosas peor. El gobierno esperó inocentemente que esto se arreglara por afinidad política con la región, lo que revela una miopía que asusta. Por otra parte, se designó como canciller de Uruguay a Gargano, el político menos diplomático de todo el elenco de gobierno, que terminó siendo primero cuestionado y luego ignorado por el gobierno argentino. Todo parece indicar, que salvo que medie una aplastante resolución a favor de Uruguay por parte del Tribunal de La Haya, el conflicto entre Vázquez y la primera familia argentina durará hasta que se termine este gobierno.

Estas situaciones no son hechos aislados. La falta de diálogo de este gobierno, producto de su soberbia y de su mayoría parlamentaria, ha provocado la ruptura o la ausencia de otros puentes, necesarios para el desarrollo del país.

Este gobierno no tiene puentes con la oposición, a la cual no respeta e intenta avasallar en el Parlamento, negando instancias de concertación y haciendo votar leyes casi a tapas cerradas. Ni hablar cuando la oposición discrepa: todavía recordamos las palabras de Astori adjetivando a la oposición porque no está de acuerdo con el IRPF -debería atacar entonces a toda la población-, o las del presidente en ejercicio, senador Nin Novoa, atacando al Partido Nacional para tratar de defender lo indefendible, como es la gestión de De los Santos en Maldonado.

Este gobierno está volando los puentes con los trabajadores, algo absolutamente impensable al comienzo de esta gestión. No con las cúpulas sindicales, en su enorme mayoría frenteamplistas y comprometidas con el gobierno, sino con los que cada vez se sienten menos representados. Eso trajo aparejado algunos cambios en la dirigencia gremial, como el histórico triunfo de opciones no frenteamplistas en el Sindicato Médico, mientras que la izquierda comienza a perder pie en la enseñanza, en COFE y en ADEOM.

Mientras tanto, los impuestazos y la corrupción que comienza a aparecer entre los integrantes del gobierno nacional y en las intendencias de Montevideo, Maldonado y Canelones, están destruyendo los puentes con la gente, a sólo dos años de las elecciones. En la soberbia frenteamplista, el que no asiente es necio y enemigo, y debe ser atacado.

La sensación que se tiene es que el gobierno está cada día más huérfano de apoyo, debido a su falta de capacidad, su soberbia y su falta de respeto por la gente. Este gobierno vota instancias para aumentar su poder y disminuir los contralores. Por lo menos sospechoso, ¿no?

La ciudadanía, que en las pasadas elecciones se dividió en dos mitades, hoy vive una división diferente. La amplia mayoría convive en un solo territorio, excepto los integrantes del gobierno, que viven en una isla, aislada del resto por los puentes que ellos mismos han volado. Este gobierno cuenta con un arquitecto en sus filas -cuando no está viajando-, pero dejó afuera a ingenieros y constructores de puentes con la sociedad.

En la película "La Aldea", los habitantes de la misma viven su propia realidad, anclada en el pasado, y crean sus propios monstruos para mantener el control, mientras que del otro lado de los muros el mundo real es otro, actualizado y moderno.

Cualquier parecido con la realidad uruguaya, no es mera coincidencia.



miércoles, 7 de noviembre de 2007

¿VERDAD O CONSECUENCIA?


En el viejo juego de niños que da nombre a esta nota, se le realizaba a otros niños esta pregunta. Si elegía "verdad", tenía que contestar con la verdad la siguiente pregunta. Si elegía "consecuencia", debía cumplir con una prenda.
La noticia ha recorrido el mundo: enfrentamiento con golpes de puño en el Parlamento uruguayo. Conviene hacer un repaso de los hechos que llevaron a esta situación, y señalar como una vez más parte de la izquierda uruguaya prepotea irrespetuosamente, y luego miente para no asumir la culpa.
En la Cámara de Diputados se estaba discutiendo sobre lo publicado en el libro "Cero a la Izquierda", donde se entrevista al ex integrante del MLN, Jorge Zabalza. En ese libro, Zabalza cuenta que el MLN había preparado un grupo armado para resistir la extradición de los ciudadanos vascos, vinculados a la ETA, requeridos por el gobierno español, aún calculando que eso podía provocar un baño de sangre. Quienes recordamos ese día, tenemos presente que la manifestación era contra la legalidad, resistiendo al cumplimiento de acuerdos formales de extradición con el Reino de España. Y que ese día, apoyando la ilegal resistencia, se encontraba el actual Presidente, el Dr. Tabaré Vázquez.
El enfrentamiento entre los que querían impedir el cumplimiento de la ley por un lado, y la policía por el otro, trajo aparejada la muerte de Fernando Morroni, resistente a la extradición. La izquierda suele caer en estas situaciones: como en la toma de Pando, se busca la confrontación. Cuando hay una víctima, producto del enfrentamiento armado, se la martiriza, y no aceptan la responsabilidad por haber provocado los desmanes.
Las afirmaciones de Zabalza complican porque justifican la intervención policial en los hechos del Filtro. Estos temas a por lo menos una parte del MLN los complica mucho, ya que no han tenido la humildad de reconocer sus excesos. La confrontación con el pasado la evitan atacando a quienes los cuestionan. Como el relato surge de sus entrañas, Zabalza deja de ser compañero, y es acusado por el diputado Domínguez de mentiroso. ¿Qué es más creíble, que Zabalza, integrante en ese momento del MLN diga la verdad, o que mienta, haciéndole el juego a "la derecha" debido a una retorcida conjunción de intereses?
Sumado a la desautorización de Zabalza, se procedió a atacar al gobierno de la época, cuyo presidente era el Dr. Lacalle, padre del diputado involucrado. Ante tantas adjetivaciones negativas, el diputado Lacalle, al que aún le cuesta separar lo político de lo familiar, acusó al diputado Domínguez de mentir intencionalmente para eludir responsabilidades. Éste, quien ya en sus manifestaciones anteriores había demostrado mucha soberbia y poco arrepentimiento -esto no es subjetivo, se desprende de sus dichos-, intentó desautorizar por una cuestión de edad al diputado Lacalle, para luego, ante la arremetida de este último, proceder a insultarlo (-¡Guacho imberbe, oligarca puto, te voy a partir la cabeza!).
Mi banca está inmediatamente detrás de la del diputado Lacalle, y fui el primero que corrió a detenerlo, conjuntamente con el diputado Casaretto. El único adjetivo que Lacalle repetía era el de "mentiroso". No insultó groseramente en ningún momento a Domínguez, y no recuerdo exactamente que lo haya tratado de asesino. Los agravios partieron del diputado frenteamplista.
La historia debía haber terminado allí, con ambos contendientes contenidos por sus respectivos compañeros. Pero el diputado Arambillete tomó a Lacalle por el cuello, en momentos en que era controlado por el resto de los diputados blancos. No parece valiente atacar a alguien que no se puede defender, en un momento que la situación estaba controlada. Esto trajo aparejado nuevos forcejeos entre los involucrados.
Para terminar, cuando las aguas habían vuelto a su cauce nuevamente, el diputado Naya se acerca sigilosamente, y le aplica un golpe en el rostro de Lacalle, generando un nuevo intercambio.
Fuera de la Cámara no fui testigo presencial. Lacalle habría ido al baño a limpiarse, y fue esperado a la salida por los diputados que lo habían agredido anteriormente.
Al respecto, es preciso señalar que los insultos y los golpes comenzaron en la bancada frenteamplista. El diputado Ortuño señala en un medio de prensa que Lacalle insultó soezmente a Domínguez, y eso es falso. Como es falsa la imagen de víctima de Arambillete, ya que él agrede primero al tomar a Lacalle del cuello.
No apoyamos la actitud de Lacalle. Pero algunos diputados del gobierno han demostrado, en primer lugar, que no hay arrepentimiento por los errores del pasado. Y en segundo lugar, que la misma soberbia prepotente que ayer los indujo a arrogarse el derecho de iniciar una revuelta armada, vuelve a aparecer hoy invocando el derecho de insultar y golpear cobardemente. Obviamente, no son todos iguales. Pero en el día de ayer, los racionales estaban en uso de licencia, y sus suplentes no estuvieron a la altura del cargo que ocuparon.
Ayer, en el juego mencionado, la izquierda, para evitar la verdad, eligió el camino de las consecuencias, convirtiendo la prenda en hechos violentos.
Que seguimos esperando no vuelvan a repetirse.

lunes, 22 de octubre de 2007

EL NUNCA MÁS, EL MLN Y LA TOMA DE PANDO

En estos días pasados, los grupos vinculados al MLN volvieron a conmemorar el aniversario de la toma de Pando. Quizás porque los años que cargan encima los hace madurar -más vale tarde que nunca-, este año el ¿festejo? fue mucho menos publicitado y pasó más desapercibido.
¿Qué conmemoran en estas fechas? Ni más ni menos que la toma a través de las armas de una ciudad de trabajadores, administrada por civiles, con los únicos fines de demostrar su poder, homenajear a Ernesto "Che" Guevara, y robar los bancos de la ciudad. Julio Marenales, reconocido integrante del MLN (hoy grupo mayoritario y conductor del MPP), ilustra al respecto:
"Ante la nueva situación creada, el MLN, comenzó una escalada operativa que llega al copamiento de la ciudad de Pando. En esa operación se toma el cuartelillo de Bomberos, la central telefónica, dos bancos de los cuales se expropia el dinero y la Comisaría, en donde hay un enfrentamiento con heridos y un muerto por parte de la Policía. La operación, bien ejecutada en su primera parte, por errores cometidos en el repliegue deviene en un fracaso militar. "
Sobre el libro "La Toma de Pando", de Rolando W. Sasso, la Editorial "Fin de Siglo" nos comenta:
"Todos ellos desandan los caminos de la memoria, con el propósito de situar al lector en ese día crucial, en el que un grupo de combatientes tomó el control de una ciudad muy cercana a Montevideo, con el propósito de homenajear al "Che" Guevara y demostrar que la organización estaba en condiciones de desplegar operaciones de gran envergadura."
Jorge Zabalza, otrora integrante del MLN y hoy vinculado a la Corriente de Izquierda; aclara:
"No era sólo el homenaje al Che Guevara, sino el transmitir esa idea de que era posible tomar una ciudad y después el transmitir la idea de que de la toma de Pando a la toma de Montevideo había una distancia que era la que había que recorrer, el camino era ése, era la toma de Pando y después llegará algún día que sería la toma de Montevideo."
Las citas sirven para ilustrar que los motivos manejados para tomar una ciudad de inocentes, y provocar un enfrentamiento armado con la policía que termina con la muerte de Carlos Burgueño, no fueron, no son, ni serán nunca defendibles. El capricho de un grupo armado -que elige en forma soberbia el camino de las armas durante el transcurso de un gobierno democrático- de tomar la ciudad de Pando para demostrar su poderío, sin importarle las consecuencias desatadas sobre la sociedad civil que la habita, sólo puede ser motivo de condena pública. Cuando aún se realizan festejos de aniversario de la toma, uno no puede más que pensar si el MLN y sus mediáticos integrantes realmente están integrados a una sociedad democrática, o sólo saborean las mieles de la victoria en las urnas, y, como esos chicos que se enojan cuando pierden un partido y se llevan la pelota, volverán a utilizar las armas si el resultado no es de su agrado.
El país ya hace más de veinte años que no logra despegar en la concreción de su futuro, porque importa mucho más el revanchismo por los hechos del pasado. Las acciones del MLN y de otros grupos armados fueron la excusa que necesitaron las fuerzas armadas, otrora vinculadas ideológicamente a una visión imperialista e irrespetuosa de los gobiernos norteamericanos de turno, para dar un golpe de estado. A pesar de los esfuerzos de algún profesor de historia, que abandona su profesionalidad en aras de un proyecto hegemónico frenteamplista, de hacernos creer que el MLN surgió en la lucha contra la dictadura, fue exactamente al revés: la insurgencia tupamara contra una sociedad democrática fue la excusa para que, durante doce años, nos quitaran la libertad.
Todas las sociedades que han crecido luego de un enfrentamiento, lo hicieron a partir del cierre de sus heridas, sin más vencidos ni vencedores que aquellos que se enfrentaron en las urnas. La sociedad del pasado no tiene inocentes. Todos fueron culpables, por acción, reacción u omisión. La asunción de dichas culpas es el primer paso para tener la grandeza de entender que la sociedad no puede seguir siendo rehén del enfrentamiento entre unos pocos. Por eso nos sentíamos representados por la decisión del presidente Vázquez de declarar virtualmente cerrados los enfrentamientos entre uruguayos, con su convocatoria al "Nunca Más".
El MLN tiene, como integrante del gobierno, la responsabilidad de colaborar con esa expresión, dejando de lado celebraciones que atentan contra la dignidad de una población -la pandense-, cuyo único pecado fue la de estar situada a sólo treinta kilómetros de Montevideo. Ya bastante daño le hace el centralismo montevideano a su crecimiento, como para convertirse, además, en una medalla en el cuello de algún trasnochado que todavía sueñe con su propia revolución personal. No parece fácil tomar decisiones de este tipo, cuando vemos a Mujica martirizándose con los balazos que lleva en su cuerpo. No le deseamos esto a nadie, pero seamos claros: tampoco recibió los balazos por repartir caramelos.
Nos espera a todos el desafío de luchar por otras cosas, que también son derechos humanos. Debemos luchar, sin más armas que la palabra y el esfuerzo, por la educación, la salud, la vivienda y las fuentes de empleo que nos permitan a todos los uruguayos construir el país que necesitamos, y que, quizás también, nos merecemos. Quien camina mirando su ombligo, no puede elegir el camino ni esquivar las dificultades.
Miremos hacia adelante, pues, y salgamos a caminar.

lunes, 15 de octubre de 2007

EL PILSEN ROCK: LOS JÓVENES EN UN PAÍS ENVEJECIDO

El pasado domingo tuve la necesidad de ir a Durazno, durante la celebración del Pilsen Rock 5. No como espectador activo, más allá de compartir el interés por algunos grupos nacionales -algunos tocaban, otros no-, como Buitres o la Trotsky, la Vela o NTVG, el Cuarteto o Cursi, o hasta el Peyote Asesino. Me tocó ponerme el traje de Diputado, para apoyar en gestiones a unos amigos a los cuales les habían robado un auto y sus objetos personales, además de haber sido golpeados con este fin. La gestión fue exitosa, la policía local y el Intendente Vidalín nos dieron apoyo, garantías y acciones que culminaron en la aparición del auto, los objetos personales y los ladrones.
La oportunidad fue válida para recorrer con la mirada el entorno del festival, y ver a miles de jóvenes disfrutar, durante dos días, del paraíso soñado. Libertad para recorrer, libertad para no tener horarios, libertad para relacionarse, libertad para dormir al aire libre, libertad para vestirse o peinarse como se desee, libertad hasta para algunas cosas que el doble discurso social de los adultos no permite, como beber alcohol, fumar y tener sexo. Y, por sobre todo, mucho rock.
Dejemos de lado a los pocos que van a estos lugares a aprovecharse de los descuidos y robar, aunque el daño que provoquen sea mucho. Dejemos de lado al que no conoce sus límites, y provoca con sus reacciones un episodio violento. Frente a la marea joven que inunda la ciudad, los antisociales son un puñado. Dañan, sí, pero son pocos. La inmensa mayoría son jóvenes que disfrutan de la alegría de vivir, disfrutan de su juventud, disfrutan de la gente y de sí mismos. La gente de Durazno ya debe saber, por haber vivido en carne propia, lo que el resto de la sociedad no comprende: que el único delito de ser joven es ése, el de ser joven. Su delito es recordarles a algunos adultos como fueron, y ya no son. Es recordarles lo que no vivieron, producto del miedo que una sociedad aún mucho más conservadora generaba en su censura. Es recordarles que antes no habían festivales de rock, que los campamentos masivos estaban mal vistos, que el alcohol sólo se podía tomar cuando se era adulto responsable, que las chicas no podían fumar, y que el sexo en la juventud para muchos era malo, y para la mayoría de las chicas, prohibitivo. Es recordarles, en este tema, que las diferencias de género existían, y que muchos varones debían ser promiscuos, e iniciarse con alguien con "experiencia", aunque la experiencia hubiese que pagarla, y que muchas chicas "debían" llegar vírgenes al matrimonio. Es recordarles que buena parte de la sociedad era hipócrita, más que la de esos jóvenes que se muestran como son, cien por ciento transparentes.
Está claro que no hay que generalizar, ni festejar los desbordes, ni incitar al libertinaje, ni al sexo cuando no se está pronto. Seguramente buena parte de los padres que dejaron ir a sus hijos al Pilsen Rock, lo hicieron porque siempre transitaron por el camino apropiado, porque disfrutaron de la libertad en su momento, porque incorporaron esta palabra a su cuadro de valores, el mismo que permitió el crecimiento de sus hijos en un contexto de apertura, comprensión, educación, información, y, por sobre todo, confianza.
Una vez, en un debate sobre juventud que me tocó integrar durante uno de mis pasajes por el INJU, se nos informaba que el perfil de un sospechoso de delinquir siempre coincidía con la descripción de los jóvenes. Y que siempre se asocia a los jóvenes con incumplimiento e irresponsabilidad. Los jóvenes del "Pilsen", como los jóvenes que veo en el aula año tras año, transmiten, para el que quiera verlo, otras cosas. Transmiten frescura y espontaneidad. Transmiten energía y ganas de luchar. Pero también transmiten responsabilidad, en su propio cuidado y el de sus pares. Transmiten respeto y agradecimiento, como cuando saludan a los vecinos que les abrieron las puertas, o se abrazan y se sacan fotos con el Intendente que, dicho sea de paso, no es de izquierda. Y, por sobre todo, transmiten alegría.
Queda pendiente para el próximo artículo la notoria falta de espacios de entretenimiento que la sociedad en general, pero por sobre todo los jóvenes en particular, sufre. No quisiera estropear el final de esta nota con un análisis que, por realista, va a lograr que dejemos de sonreir por los jóvenes que tenemos, y nos pongamos serios por las cosas que se deben hacer y no se hacen.
Quedémosnos con el Pilsen Rock, y con la imagen de las miles de caras sonrientes que me traje de Durazno.
A todo ustedes, muchachos, muchas gracias.

martes, 9 de octubre de 2007

LOS ENTES Y LOS ENTENADOS

Comúnmente se habla de "hijos y entenados" cuando se quiere destacar que se hacen diferencias. La palabra "entenados" es sinónimo de "hijastros", y la frase refiere al posible favoritismo hacia los hijos propios respecto a los de una pareja producto de una unión anterior.

Cuando uno analiza la gestión de los entes autónomos y servicios descentralizados, queda claro que los usuarios, los que mantenemos a cada uno de esos organismos, les pagamos el sueldo a sus funcionarios y, sobre todo, a sus directores, somos los entenados. En un país sano, con un gobierno que funcione, el usuario es el destinatario de los desvelos. Todos y cada uno de los organismos cuidan al cliente, porque tienen claro que quien paga es el que mantiene viva a la empresa. En Uruguay, producto del monopolio de las empresas públicas, de la cuasi inmovilidad de sus funcionarios, del corporativismo y de la visión y acción político partidista de los sindicatos, y, fundamentalmente, del afán recaudador del gobierno, el usuario es maltratado, avasallado, pisoteado, ignorado y explotado.
¿Le robaron el contenido de su correspondencia? El correo no se hace responsable por haber confiado en su servicio. O sea, Ud. tiene que confiar en el correo público, pero si quiere correspondencia segura, contrate un servicio 222 o un perro policía, a su costo, obviamente.
¿La última vez que tuvo algo parecido a agua potable en sus canillas fue antes del 2005? Pague igual, con IVA, y beba agua mineral.
¿Los cortes frecuentes de luz le quemaron el calefón, la heladera y el televisor? La culpa es suya por consumista. En el Uruguay progresista, según los frecuentes discursos disparatados del Pepe, tenemos que dejar de lado esos caprichos imperialistas. Después de todo, la política económica ya nos eleva la temperatura como para no precisar agua caliente, con los pollos ronaldinho (una burla que requiere un artículo aparte) y el asado del ministro no creo que le sobre nada para poner en la heladera, y en la televisión sólo vemos programas argentinos como "Bailando Por Un Sueño", "Patinando Por Un Sueño", y "Son De Fierro", cuando los uruguayos bailamos con la más fea, vivimos patinando, y opinamos: -"Son de madera", cuando hablamos de los integrantes del gobierno actual.
Antel es la joyita de esta historia. ¿Le cortaron el teléfono por error? No importa, aunque la culpa sea del ente, le registran su reclamo y, con suerte, en quince o veinte días le reintegran el servicio. Eso sí, le cobran por todo el mes la tasa básica. ¿Le publicitan que en este iluminado y popular gobierno le bajaron las tarifas de larga distancia para que el Uruguay profundo se encuentre? Falso, en el aviso no le dicen que las franjas horarias cambiaron, y que los cómputos por hora son mayores, aumentando la tarifa. ¿Tiene contrato con Ancel, filial de Antel, y se le vence el 24 de cada mes, cuando Ud. cobra el 5 y no llega? No importa. Ancel -y Antel- le cobrará el recargo por la demora en el pago, aumentando sistemáticamente sus ingresos, y cortándole las llamadas salientes como medida de presión.
Lo único que importa para el gobierno son los aportes a Rentas Generales, no el servicio. El monopolio mal entendido no le brinda más opción al usuario que aceptar el pago desmedido y el mal servicio, como los campesinos y pobladores aceptaban en la Edad Media el cobro abusivo de impuestos por parte del rey o del señor feudal, ya que el Estado eran ellos. Es la consecuencia del poder absoluto.
Se debe tener en cuenta que, a diferencia de las monarquías, el gobierno debe ser evaluado mediante el voto en dos años.
Y allí, señor feudal que no vaya preso por abuso de funciones, se irá para su casa.
Es lo mejor de la democracia.

jueves, 4 de octubre de 2007

LA GRAN MENTIRA

Existen muchos tipos de mentiras. Mentiras malintencionadas, mentiras inocentes, mentiras piadosas. Algunas mentiras son pequeñas, otras medianas, y otras son enormes. Una gran mentira puede ser construida a partir de un sólo hecho, o puede ser una suma de pequeñas mentiras que constituyen un gran escenario falso. En concreto, no importa cómo se construyen las mentiras grandes, lo importante es que persiguen el mismo objetivo: provocar un gran engaño, una gran estafa. Hacerle creer a la gente una cosa absolutamente alejada de la realidad.
Desde el Ministerio de Economía se construye una gran mentira. Ésta es tan grande que ya se ha devorado al objetivo: no se puede saber a ciencia cierta si desde el Ministerio se pretende convencernos del falso éxito de este gobierno cada vez menos popular y cada vez más frenteamplista, o toda esta suma de patrañas intentan evitar que, por el peso de sus fracasos y de la corrupción que lo rodea, se deteriore aún más la ya bastante deteriorada imagen del Ministro Astori como futuro precandidato a la Presidencia.
Este Ministro no puede culpar a nadie de su fracaso. Alcanzó la titularidad del Ministerio de Economía y Finanzas en una época donde los productos uruguayos se venden a alto precio en el exterior, producto del aumento global de consumo encabezado por China e India. Tiene absolutamente todo el poder de decisión económica concentrado en su entorno. No está mal recordar que, por su afán de concentración de poder, provocó la ruptura de las conversaciones entre la oposición y el gobierno por la conformación de los Directorios de los Entes Autónomos y Servicios Descentralizados. No había otro como él en la campaña electoral. Sin embargo, sólo compramos una ilusión. El Ministro Astori no sólo no es mejor que los Ministros de Economía anteriores, sino que empezamos a darnos cuenta que es peor.
El Ministro, que cuando era oposición criticaba en la cancha y aplaudía en el boliche las decisiones de gobiernos anteriores, se pasó hablando veinte años de control del gasto, de reducción de la inflación, de acabar con la corrupción política y económica en el país, de poner la política económica al servicio de la gente.
Este gobierno, no sólo no puede controlar el gasto, sino que, entre los acomodos y las ventajas políticas que genera, ha realizado un inadecuado aumento del mismo. La permeabilidad al reclamo gremial ha provocado una carrera sindical por ver quién le logra sacar a Astori una mejor partida. Los cargos de confianza frenteamplista desbordan el aparato estatal, y se votan partidas especiales en las rendiciones de cuentas para pagar nuevos y muy bien remunerados asesores en los ministerios de Ganadería y Economía.
En materia de inflación, ésta no sólo no decae, sino que aumenta peligrosamente. Como parte de la gran mentira, en vez de atacar el aumento global de los precios, el Ministro busca, con algunos recursos sacados de la galera, reducir los precios de los productos que se utilizan para medir el IPC, a los efectos de evitar, engañosamente, la activación de la cláusula que dispara un aumento de salarios si la inflación llega al diez por ciento, lo que provocaría más inflación. Para tener una idea más clara de la acción ministerial, es como si alguien llegara una hora tarde a un compromiso, y para justificarse atrasara el reloj.
La política económica está al servicio de la gente...de Asamblea Uruguay, el sector político del Ministro. Este grupo acaparó los cargos económicos del gobierno, y concentró la toma de decisiones en un sólo sector. Y alguno de sus miembros, denunciado e investigado por la justicia por actos de corrupción en la Intendencia de Montevideo, fue designado en cargos de dirección nacional y, por si fuera poco, defendido públicamente por el Ministro, a pesar de las acusaciones.
Como se ve, poco queda en común entre la imagen salvadora del Ministro antes de ejercer su cargo, y la imagen real producto de su gestión.
Es mentira que la inflación está controlada. Es mentira que no aumentó el gasto. Es mentira que ya no hay corrupción, y es mentira que la economía está al servicio de la gente. Es mentira que este es un buen gobierno. Y es mentira que Astori es un buen ministro.
En la próxima elección, recordemos todo esto. Quienes han construido esta mentira, ¿nos van a vender que Astori es un buen candidato a la Presidencia?